Fue como si un millón de notas llegaran por algún arco iris a mis oídos, y que la escasez de esa luz que llegaba a mis redondos ojos iluminara mi llama, para que toda mi alma se encendiera en tu sola mirada, que me relaja, me alivia, me quere, me gusta.
Es algo que ya no se si puedo manejar, la música de tu voz, es un vicio que me hace llegar al cielo y buscarte, hasta en lo mas profundo de los corazones, corazones sangrantes por la desilusión y la poca valentía.
No tengo la valentía con tigo
Termina en aplausos y voces, que retumban en mi guitarra y tus labios
miércoles, 20 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario